lunes, 25 de junio de 2018

La novela Sabotaje en la academia

Buscando reseñas viejas de la novela encuentro un documento en pdf escrito desde la Universidad de Antioquia. Es un estudio de la jerga paisa en diferentes novelas. Sabotaje hace parte del corpus estudiado para el artículo académico.

Acá el link: http://www.scielo.org.co/pdf/linli/n66/n66a03.pdf


  INTENSIFICADORES DISFEMÍSTICOS EN LA LITERATURA ANTIOQUEÑA* 

Carlos García Zapata Universidad de Antioquia,
Colombia
cgarcia@quimbaya.udea.edu.co 

Recibido: 16/04/2014 - Aceptado: 04/05/2014 


Resumen: El presente estudio, de carácter pragmático, es un primer acercamiento al análisis de los intensificadores disfemísticos malsonantes del español coloquial utilizado en la literatura antioqueña por autores nacidos en la ciudad de Medellín. Primero, se fijará el marco teórico de partida: algunas consideraciones sobre los conceptos de intensificación, disfemismo y (des)cortesía verbal, como fenómenos importantes de la conversación coloquial; en segundo lugar, partiendo de los textos literarios que hacen parte del corpus recopilado para el Diccionario descriptivo del español del Valle de Aburrá (DEVA), se pretende describir las funciones discursivas de los disfemismos en el uso de los personajes, el acto de habla y el tipo de modalidad de la enunciación que representan, así como los recursos lingüísticos que los constituyen.


Palabras clave: (Des)cortesía, disfemismo, insulto, intensificación, pragmática.

Algunos apartes:

"Las obras elegidas son las siguientes: Primero estaba el mar
(1992), La historia de Horacio (2000) de Tomás González; Rosario Tijeras (1999) de
Jorge Franco Ramos; La Virgen de los Sicarios (2001), La Rambla paralela (2003) y
El desbarrancadero (2005) de Fernando Vallejo; I love you putamente (2007) y Hagan
el favor de hacer silencio (2013) de Esteban Carlos Mejía; Madera salvaje (2009),
Los deberes (2012) y Todas las huellas: Tres novelas breves (2013) de Santiago
Andrés Gómez; y Sabotaje (2012) de Andrés Delgado.6 Los autores seleccionados,
además de haber sido galardonados con premios literarios relativamente recientes,
tienen como característica común el uso de los tabúes lingüísticos en sus distintas
manifestaciones a todo lo largo de sus relatos, razón esencial para su inclusión en
el presente corpus. Entre ellos cabe destacar como paradigma de autor iconoclasta
a Fernando Vallejo, del que hemos elegido tres novelas."


"También se utiliza esta expresión descriptivamente para denotar un referente no
animado al que se valora negativamente. Tal sucede en Sabotaje (2012) de Andrés
Delgado, en que el joven Julián Cartagena, el protagonista, se encuentra con un
compañero que también presta el servicio militar en el mismo batallón y le expresa,
en un enunciado de modalidad exclamativa, su intenso sentimiento de desagrado
por el lugar en que se encuentra:

Todavía está oscuro afuera. Cuando voy a formar en el segundo pelotón en la plaza
de armas, me encuentro con Espitia, el man del colegio. Me estira la mano y yo me
le tiro un abrazo:
—Parce, qué gonorrea esto aquí —le digo y se me encharcan los ojos.
Espitia me dice que está en el cuarto pelotón, pero tenemos que dejar la cosa para otro
momento. (Delgado, 2012: 86)"


"En 19), el capitán Salgado, personaje de la novela Sabotaje (2012),
se dirige al recluta Herrera de la siguiente manera:
19)
—Yo soy su teniente Ospina, ¿Entiende recluta? —¡Sí señor, entendido! —contesta
Herrera mirando al frente y a la pared.
—Este recluta es una puta güeva. Como yo soy su teniente, entonces usted me tiene
que decir «Mi teniente»… ¿Oyó?
—¡Sí señor, entendido!
Ospina baja la planilla. Le repite a Herrera que no puede decirle «Señor». Debe decirle
«Mi teniente».
—Oiga Herrera, diga bien duro: soy una puta güeva.
—Soy una puta güeva —murmura Herrera entre dientes.
—¡Así no, marica! Dígalo a viva voz, como si fuera un hombre. (Delgado, 2012, p.66)"


lunes, 21 de mayo de 2018

TIEMPOS NUEVOS TIEMPOS SALVAJES





Tiempos nuevos, tiempos salvajes
Ilegales

La cárcel es un juego de supervivencia, se gana un hermano y a la vez un enemigo, y en esa decisión, por supuesto, comienza el acecho. No eran más que una banda armada buscando un sitio en cualquier parte. Y aunque caminen nunca llegarán. “Delincuentes juveniles ayer, hoy hombres peligrosos. Viejas caras, nuevas caras, pero las mismas cabezas”. 

En febrero desocuparon el patio número cuatro. Para echarle un ojo desde arriba, bastaba pegarse a la reja y ver la cancha. Corrió el rumor de que se utilizaría como patio para mujeres.
Cuando llegaron, los muchachos se fueron contra las rejas para gritarles e intentar saludarlas. Fue todo un suceso. Estaban abajo, casi a setenta metros de distancia. No se podían lanzar utensilios de aseo, drogas o puñales. Carlos Cebolla, el cacique, estaba fascinado con una reclusa de pelo largo y negro que a lo lejos se veía muy linda. 

Al segundo día Carlos comenzó un juego con una toalla de baño. Funcionaba como una tripa de plastilina. Dibujó una letra contra la reja. Luego la otra y la otra. Lo llamó “el chat”. Las reclusas muy rápido entendieron el procedimiento y comenzaron a leer los mensajes. Ellas también utilizaron el mecanismo. Carlos estaba feliz. Supo que se llamaba Camila, era de Bucaramanga y tenía veintitrés años. Todos los días cruzaban mensajes por el chat. Pasaron dos meses y decidieron solicitar el permiso para “la conyugal” y fue un éxito. 

Carlos aprovechaba para llevarle una ración de marihuana en el dedo de un guante de látex. Para sortear las requisas, tragaba el dedo y en la pieza, durante el encuentro lo vomitaba. Ella lo introducía por la vagina y así franqueaba los controles de los perros. Esa mujer no creía en nadie. Era la mujer del cacique. 

Según decía estaba acusada de porte ilegal de armas, un caso menor. Eso decía. Carlos supo que ella saldría muy pronto. Camila quedó en libertad y le prometió su amor y su compañía. Al día siguiente de lograr su libertad, cuando salió de su casa, la esperaban dos hombres en moto con pistolas. A mitad de cuadra le metieron cuatro tiros y fue todo. 

En las noches a Carlos le daba por poner el tema de Ilegales: “Si no visito tu tumba, si no invoco a tu fantasma, si no vivo en el pasado, si no tomo tu veneno, si no estoy en el infierno, es solo que al final, todos somos traidores”. Y remataba con otra canción: “Tiempos nuevos, tiempos salvajes, toma un arma, eso te salvará”.


DISCREPANCIAS ENTRE UN DISCÍPULO DE CERVANTES Y UN FANATICO DE BOLAÑO


Hace unas semanas el hippie CarlosCebolla me comentó entusiasmado su taller de escritura creativa ecológica. Así lo llamaba, yo qué hago. Con sus colegas combinaba el mantenimiento de la huerta, las plantas aromáticas, el jardín, la poda de su aguacate, todo esto mezclado con la lectura de poemas escritos por ellos mismos. Era una gran idea, me repetía Carlos: “mezclar la madre naturaleza con la lengua madre”. En una finca de Santa Elena ellos no irían al trabajo, irían a sembrar y a leer. Mientras CarlosCebolla entraba en detalles yo me rascaba la cabeza. El hombre es un idealista, un romántico, un exagerado, como cualquier romántico. Recordé a otros de su misma raza: Arturo Belano y Ulises Lima, y claro, al Quijote. La relación fue arbitraria y azarosa pero ya teniéndola no hay otra opción que aprovecharla, y más cuando yo sí pienso ir a trabajar.


Arturo Belano y Ulises Lima son los protagonistas de la novela Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, un relato apalancado por la búsqueda de Cesárea Tinajero, una poeta chilena y símbolo de la vanguardia. Pretenden encontrarla, entre otras, para que explique sus poemas, su movimiento estético, su vanguardia. En la peripecia juvenil, iniciada en el México de 1975, Belano y Lima fundan un movimiento poético al que llaman realismo visceral. ―Bueno, si Bolaño dice que sus personajes fundaron un movimiento con ese nombre no se entiende el escándalo cuando CarlosCebolla habla de taller de escritura creativa ecológica―. El caso es que para Belano y Lima es de una importancia vital encontrar a Tinajero. Esa búsqueda es una simpleza, una bobada, mucho más cuando se pone en riesgo la vida. Y sin embargo estos personajes se parten la espalda para lograrlo. ―No vamos a hacer el spoiler, por ahora―. Son unos idealistas, unos románticos, excesivos y exagerados, unos quijotes, unos hippies pensando en literatura ecológica, en el empeño de mezclar la tierra y la poesía.


Belano y Lima no están buscando la fortuna, ni el amor, ni los negocios, ni la fama, pero cuando hablan de su movimiento literario lo hacen como si fuera la única tabla de salvación, y se les cree, es decir la novela es eficaz, su verosimilitud no es gratuita pues vamos de la mano de un capo de la literatura, y ya metidos en la novela entendemos la vitalidad de la empresa. Por eso lo mejor es intentar bajar a un nivel más profundo de lectura, y apostar a una interpretación: ¿Qué significa eso de Los detectives salvajes? Bueno y entonces ¿Qué carajos tiene que ver el Quijote con todo esto? Calma. Por otro lado, el mérito de Cervantes fue precisamente haber creado un símbolo de la inutilidad, de un idealista Quijote, lo que tantas veces se ha dicho. Esa es la primera relación. Belano y Lima son unos Quijotes y el Quijote fue el primer detective salvaje de la literatura. Por un lado, unos empecinados en su realismo visceral, buscando a la poeta Cesárea Tinajero y por el otro lado, el viejo creyéndose caballero, recibiendo palizas y buscando aventuras de caballería. Unos románticos, unos exagerados.


A continuación, listaremos semejanzas, ya se dijo, arbitrarias y azarosas. La primera relación es que ambas novelas narran las historias de dos personajes, de dos amigos, de dos contertulios. Belano y Lima, Sancho y Quijote. Ambas parejas buscan a una mujer: Tinajero y Dulcinea. Ambas mujeres materializan una metáfora. El reto es apostar a una interpretación de esa mujer. Las dos novelas son de aventuras, de viajes, de nómadas: el Quijote por los caminos de España, Los detectives por México, Nicaragua, Francia, Austria, Israel y África. En la primera parte de Los detectives se dice que los realvisceralistas caminaban “de espaldas, mirando un punto pero alejándose de él, en línea recta hacia lo desconocido”, ¿la vanguardia? En ambas novelas se comenta constantemente sobre literatura. En una, las novelas de caballería, sus convenciones y conflictos, sus guerras y personajes. Como lo dijo Estanislao Zuleta “el Quijote no puede dejar de leer la realidad según sus referentes librescos”. En la otra, la poesía latinoamericana es una sombra constante: Paz, Vallejo, Parra, Pizarnik, y el resto del combo. Ambas son metaliterarias, literatura sobre literatura. La última semejanza, dejando por fuera otras, yo no sé cuáles, pero seguro hay más, y sin mencionar el descenso a la cueva de Montesinos, ambos libros se ocupan de aclarar sucesos, comentarlos y apostar por una explicación.

A los lectores nos queda el mismo reto: intentar una interpretación. En el Quijote muchos han apostado por una. Es famosa la de Kafka que dijo que el Quijote era un fantasma inventado por Sancho Panza. Y en nuestro entorno es muy interesante la lectura que hizo Zuleta.

Si esto es con el Quijote, ahora con Los detectives: ¿qué significa que dos poetas busquen a una mujer símbolo de la vanguardia? Y acá viene el spoiler, deje de leer si cree que la narrativa se limita a finales inesperados, entonces: ¿qué quiere decir el libro cuando Belano y Lima, la encuentran para matarla? Y volviendo con CarlosCebolla ¿qué quiere este hippie abraza-árboles cuando se pone a sembrar y a leer? Honestamente no tengo la menor idea. A lo mejor lo que quiere es dejar de estar solo en los fríos bosques de pinos de Santa Elena. No sé. Cada romántico con su tema. Porque eso es CarlosCebolla, un idealista, un exagerado, un excesivo, aparatoso, repetitivo, solemne, enfático, abultado, desmedido, etc, a ver, un Quijote, un detective salvaje, por eso, porque todos los románticos son así, unos exagerados, ellos, los románticos.

APETITO



Bueno, ahora sí, claro, me llamo Luisa, soy la menor de los cuatro hijos de doña Carmenza. Me crié en Santo Domingo, un barrio de casuchas arrumadas y calles polvorosas y estrechas, en la periferia, en la altura, casi en la cima de una de las montañas que encierran a Medellín. En el día, los buses bajaban a toda desde mi barrio hasta el Centro, pasaban zumbando por las calles de un solo carril con casas a lado y lado. Parecía que en cualquier momento el conductor se descuidaría y el bus saldría despedido montaña abajo por encima de los tejados. ¿Estoy hablando muy rápido? ¿No? Bueno. En las noches, cuando miraba las luces de la ciudad, pensaba en un pesebre y en los traídos del Niño Jesús en diciembre, o sea, pensaba en esto casi todos los días, porque casi todos los días miraba abajo, a la ciudad desde el balcón.

Para seguir leyendo: http://www.universocentro.com/NUMERO94/Apetito.aspx


COSAS DE NIÑOS



Era una tarde calurosa, de cielo sin nubes y completamente azul. Las sombras de los árboles refrescaban la hierba, las bancas y los senderos de piedra en el parque. Caminaba con mis dos hijas. En cada hombro cargaba una mochila rosada: una con delfines estampados y la otra con osos polares. En ellas, su mamá había empacado juguetes y algunos dulces para el paseo. Las niñas estaban vestidas con jeans, camisetas y tenis, nada de vestidos delicados y zapatillas para cuidar. Me gustaba devolverlas sucias, o mejor, me gustaba que tuvieran la libertad de jugar tranquilas. Nunca viví con la mamá de mis hijas, pero por lo general salía con ellas cada fin de semana. La más pequeña, de cuatro años, echó a correr por el prado abierto y la mayor, de seis, se lanzó a perseguirla. El pelo suelto les brincaba en los hombros. Ahora pienso que lo que sucedió aquella tarde se pudo evitar. Hubiera sido tan fácil irme con las niñas desde el primer momento que presentí el riesgo. Por lo general soy razonable, escucho argumentos. Sin embargo, hay cosas que me hierven la sangre y despiertan el simio vetusto y herbívoro que desconoce las palabras y las razones, cosas como que amenacen a mis hijas, por ejemplo. Soy de ellas, me tienen, me controlan. Mi relación con ellas es totalmente instintiva, no tolero siquiera que las miren mal, escapa de mi control.

Para seguir leyendo: http://www.universocentro.com/NUMERO92/Cosas-de-ninos.aspx 


martes, 23 de mayo de 2017

PIEZAS DE MOTEL, relatos

En la etiqueta PROYECTOS EDITORIALES, están los proyectos de escritura que esperan a ser publicados.
 

Colección de relatos con situaciones de presión en el matrimonio moderno.

PUES SÍ, PERO NO CON ESAS GANAS

¿Por qué es tan frecuente el romance entre jefe y empleada? Este tipo de relaciones son tan comunes como la que sucede entre el profesor y la alumna o el vigilante del edificio y la chica del servicio doméstico.

http://blogs.eltiempo.com/piel-de-topo/2016/02/10/situaciones-de-presion-en-la-vida-de-pareja-iv/



Esta semana me encontré con Diana en pleno centro de la ciudad. A punto de saludarla, recordé que hace 15 años, cuando teníamos 17 y éramos novios de colegio nos dábamos unas vibrantes revolcadas. En las tardes, nos volábamos de clase y nos íbamos a mi casa o a la suya, según la casa que quedara sola. Tenía un hermoso lunar en la nalga que siempre le mordía y al que yo le puse el nombre de Ramona. Y utilizábamos esa clave para decirnos cosas en secreto como “¿Si vamos a montar bici con Ramona?” o “lo rico que estuvo ayer el capítulo de Ramona” Y ella se burlaba de mi sexo, diciéndole Arturo, porque así se llamaba un vendedor de hot dogs, uno de la esquina, un señor con un bigote negro y delantal blanco, que surtía el pan con una salchicha alemana olorosa y agría.
http://blogs.eltiempo.com/piel-de-topo/2016/02/01/situaciones-de-presion-en-el-matrimonio/


LO QUE PASA CON MIGUEL
Lo que pasa con Miguel es que hay veces que me entra desconfianza. Miguel trabaja en una oficina de arquitectos en un prestigioso y florido sector de la ciudad. Las compañeras de Miguel, entre ellas Yolanda, o mejor, todas, son hermosas. Arquitectas delgadas y diseñadoras con unas pintas lindísimas, siempre en tacones y faldas, menos los viernes cuando van de jeans y zapaticos de puntas afiladas y tacón bajo.
http://blogs.eltiempo.com/piel-de-topo/2017/03/09/situaciones-de-presion-en-la-vida-de-pareja/


SELFIE
Lo primero que hizo Amanda cuando se despertó fue mirar el rostro de Jorge. La luz de la calle se filtraba al cuarto a través de las láminas de la persiana americana. El rostro del hombre era cerrado y estrecho. Amanda le dio un beso y se levantó en pijama corta, muy corta. Fue descalza hasta el baño. Enjuagó su cara y se miró en el espejo. Uno no decide en cuales corazones suicidarse. Caminó hasta la mesita de noche y arrastró su celular. Volvió al baño y cerró con seguro. Enfocó una selfie contra el espejo y chequeó la foto. Se quitó el pijama. Se hizo de lado y practicó un quiebre de cintura y una cara coqueta y luminosa.
http://blogs.eltiempo.com/piel-de-topo/2016/02/03/situaciones-de-presion-en-el-matrimonio-2/


CAJITA DE PANDORA
Cuando salí del baño con la toalla enrollada en la cintura, estaba enojadísima. Había encontrado un par de condones debajo de una biblia que tengo en ese cajón. Con Yúrica nunca había usado condones. Desde el principio, cada uno le había inspirado tanta confianza al otro, que ninguno pidió que los usáramos.
http://blogs.eltiempo.com/piel-de-topo/2016/02/05/situaciones-de-presion-en-las-relaciones-de-pareja/


jueves, 11 de mayo de 2017

VENDEDOR DE JUGUETES









El pasillo por donde avanzamos está reventado en neón blanco, impecable, y su lateral está escoltado por un arsenal de vibradores exhibidos en la pared. A primer golpe de vista parecen grandes marcadores fluorescentes para dibujar. La escala de colores y tamaños queda clasificada en rosados, azules, morados y verdes. Largos, gruesos, lisos y rugosos. 
 —Parece una vitrina de la juguetería Pepe ganga —le digo a Daniel y seguimos avanzado despacio por las baldosas blancas, por la luz blanca, y la atmósfera contrastada en multicolor.
Daniel me corrige, diciendo que el almacén no parece una juguetería.

 —Es una juguetería porque esto es entretenimiento para adultos —dice—, cuando éramos pequeños jugábamos con carritos y muñecas, pero ya grandes lo hacemos con vibradores, aceites y pastillas multiorgásmicas.





martes, 9 de mayo de 2017

PODERES DE AMOR

En la etiqueta PROYECTOS EDITORIALES, están los proyectos de escritura que esperan a ser publicados.

Para jóvenes entre los 12 y 14 años. 


Sinopsis:
Poderes de amor es una colección de cuentos en la que cada uno de los jóvenes protagonistas tiene una cualidad especial, una habilidad para enamorar, un poder de amor. Así, por ejemplo, a través del dominio mental, Camilo tiene la capacidad de transformarse en un ser invisible y escapar de las aburridas visitas de sus tías, para recorrer el camino hasta donde tiene su corazón. Por su parte Emma no tiene vergüenza de subir a la tarima del colegio y cantar en los actos cívicos, mientras que su voz hechizada embruja a los chicos que la ven bailar. En tanto que Sabrina, corriendo en los recreos y siendo la más veloz en las carreras, cree que puede estar más cerca de Enrique, el líder del grupo. Y Julián tiene un truco extraordinario para que Laura, quien vive en una ciudad árida y calurosa, se bañe con agua fría y se refresque, pero a la vez se enamore de él.
En estas historias vas a encontrar el valor de la amistad y los primeros amores, la nobleza y los engaños, vas a encontrar una veta del misterio de la vida y del amor. Pero, además, vas a experimentar los sentimientos y vivencias cuando dejamos la infancia y comenzamos a ejercitar la voluntad para alcanzar nuestras metas. Poderes de amor es un libro en el que veremos reflejados los primeros pasos autónomos en la búsqueda de lo que somos, en el encuentro de nuestra identidad.

Extensión: 69 páginas en Word, Times New Roman, 12, a doble espacio.

Fragmento
"Emma que era realmente fea, y no lo digo yo, lo decían todos en el colegio, tenía el poder de transformarse en una chica divina cuando subía a la tarima durante los actos cívicos, al frente a todos, y cantaba. En cambio, el poder de Miguel, que era un chico lindo, según decían las chicas, era capaz de transformar su rostro en cara de palo. Miguel cantaba temas románticos, pero se quedaba patitieso, como una momia, muerto del susto escénico. Por su parte, Emma cantaba canciones de rock en español, sostenía el micrófono con ganas y se iba de un lado a otro de la tarima, bailaba, se sacudía y dejaba de ser fea. Los chicos la mirábamos con ganas de ser novios suyos." El poder de Emma.
 

La novela Sabotaje en la academia

Buscando reseñas viejas de la novela encuentro un documento en pdf escrito desde la Universidad de Antioquia. Es un estudio de la jerga pais...

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