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lunes, 23 de julio de 2012

ANTOLOGÍA DE CRÓNICA LATINOAMERICANA ACTUAL



¿Tenemos un nuevo boom de la literatura latinoamericana? Los cronistas latinoamericanos de hoy encontraron la manera de hacer arte sin necesidad de inventar nada, simplemente contando en primera persona las realidades en las que se sumergen sin la urgencia de producir noticias.

El recopilador es Darío Jaramillo Agudelo que escribió además la nota de presentación llamada Collage sobre la crónica latinoamericana del siglo veintiuno. MoleskineÒ32 separó algunas notas de esa presentación:
La crónica periodística es la prosa narrativa de más apasionante lectura y mejor escrita hoy en día en Latinoamérica.

Carlos Monsiváis define la crónica como la «reconstrucción literaria de sucesos o figuras, género donde el empeño formal domina sobre las urgencias informativas».

Anota Daniel Samper Pizano que «la crónica modernista es muy, pero muy distinta a la crónica narrativa. Aquélla está representada por notas de corte poético-filosófico-humorístico-literario, rara vez más extensas que una cuartilla o una cuartilla y media, y ésta corresponde al relato tipo reportaje. La diferencia es la misma que separa a Luis Tejada y Alberto Salcedo, o a Amado Nervo y Villoro».

En algunos países, como Argentina, la crónica es la columna vertebral de toda su historia literaria: así lo plantea Tomás Eloy Martínez en su nota introductoria a Larga distancia, un libro de narraciones periodísticas de Martín Caparrós: «La crónica es, tal vez, el género central de la literatura argentina. La tradición literaria parte de una crónica magistral, el Facundo. Otros libros capitales como Una excursión a los indios ranqueles, de Mansilla; Martín Fierro, de Hernández; En viaje, de Cané; La Australia argentina, de Payró; los Aguafuertes de Arlt; Historia universal de la infamia y Otras inquisiciones de Borges; los dos volúmenes misceláneos de Cortázar (La vuelta al día... y Último round); y los documentos de Rodolfo Walsh son variaciones de un género que, como el país, es híbrido y fronterizo».

El cronista requiere no tener demasiada noción del peligro.

Dice Villoro que la crónica es un ornitorrinco porque..., bueno, mejor que parafrasearlo es citarlo: Si Alfonso Reyes juzgó que el ensayo era el centauro de los géneros, la crónica reclama un símbolo más complejo: el ornitorrinco de la prosa. De la novela extrae la condición subjetiva, la capacidad de narrar desde el mundo de los personajes y crear una ilusión de vida para situar al lector en el centro de los hechos; del reportaje, los datos inmodificables; del cuento, el sentido dramático en espacio corto y la sugerencia de que la realidad ocurre para contar un relato deliberado, con un final que lo justifica; de la entrevista, los diálogos; y del teatro moderno, la forma de montarlos; del teatro grecolatino,
la polifonía de testigos, los parlamentos entendidos como debate: la «voz de proscenio», como la llama Wolfe, versión narrativa de la opinión pública cuyo antecedente fue el coro griego; del ensayo, la posibilidad de argumentar y conectar saberes dispersos; de la autobiografía, el tono memorioso y la reelaboración en primera persona. El catálogo de influencias puede extenderse y precisarse hasta competir con el infinito. Usado en exceso, cualquiera de esos recursos resulta letal. La crónica es un animal cuyo equilibrio biológico
depende de no ser como los siete animales distintos que podría ser.

Por su parte, Martín Caparrós (…) la crónica (muy en particular) es un intento siempre fracasado de atrapar el tiempo en que uno vive. Su fracaso es una garantía: permite intentarlo una y otra vez, y fracasar e intentarlo de nuevo, y otra vez.

Si de definiciones se trata, la crónica es el material que publican las revistas de crónicas.
En cuanto a las maneras de reconocerla, la crónica suele ser una narración extensa de un hecho verídico, escrita en primera persona o con una visible participación del yo narrativo, sobre acontecimientos o personas o grupos insólitos, inesperados, marginales, disidentes, o sobre espectáculos y ritos sociales. Ensayo mi propia definición no para casarme con ella, o para usarla como una armadura. Sólo lo hago para seguir el juego, para contribuir a la confusión general.

Dice Juan Villoro: «La vida depara misterios insondables: el aguacate ya rebanado que entra con todo y hueso al refrigerador dura más. Algo parecido ocurre con la ética del cronista. Cuando pretende ofrecer los hechos con incontrovertible pureza, es decir, sin el hueso incomible que suele acompañarlos (las sospechas, las vacilaciones, los informes contradictorios), es menos convincente que cuando explicita las limitaciones de su punto de vista narrativo».

Se puede ser un reportero seco, objetivo, imparcial, sintético y, encima de todo, embustero. Y se puede ser el más literario, el más imaginativo, el más impresionista escritor y, además,
ser fiel a la verdad de los hechos y de las descripciones y de los diálogos. Los libros suelen ser el mejor antídoto contra la pedagogía establecida. José Alejandro Castaño.

Reportear se ha convertido sobre todo en entrevistar. Pero la entrevista como género suele ser un acto teatral, y en la mayoría de ocasiones no llega a ser una situación de conocimiento, mucho menos una experiencia: tan sólo una colección de declaraciones más o menos oficiales, y, en el mejor de los casos, la grandilocuencia del verbo confesar. Julio Villanueva Chang.

«El presente es siempre invisible», recordaba Marshall McLuhan.

Al enunciar las reglas de oro de la crónica, Alberto Salcedo Ramos dice: La regla de oro número uno es por cortesía de Woody Allen: «Todos los estilos son buenos, menos el aburrido»  (…)A mí me parece que un buen prosista es, en esencia, un seductor, una persona que te atrapa irremediablemente con lo que escribe.

El remedio contra el aburrimiento que la crónica latinoamericana ha aplicado, con éxito, es la búsqueda de lo inesperado, de lo excepcional, de lo sorprendente.
«La magia de una buena crónica consiste en conseguir que un lector se interese en una cuestión que, en principio, no le interesa en lo más mínimo», ha dicho Martín Caparrós.

LEA ACÁ COMPLETA LA INTRODUCCIÓN Y ENCUENTRE EL ÍNIDICE DE CRÓNICAS Y AUTORES. 

miércoles, 12 de octubre de 2011

ALESSANDRA RAMPOLLA , la diosa erótica en Medellín



Alessandra Rampolla, la gordita más sexy de la televisión latinoamericana, estuvo en la Fiesta del Libro de Medellín hablando sobre educación sexual. Ahora, el asunto es que Alessandra ya no es la mujer troza de antes. Un by pass gástrico le bajó 35 kilos y la dejó con un look más comercial. Aunque algunos extrañamos su atractivo de antes, igualita a las mujeres del Baño turco, de Ingres, o a las mamacitas que pintaban durante el Renacimiento, todas repolluditas y culoncitas.
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domingo, 21 de agosto de 2011

PERIODISMO CÍNICO

William Sanders Paley tuvo que abandonar San Francisco, e instalarse en New York, para gozar con la libertad de opinar lo que le venía en gana. Sus descaradas columnas de opinión levantaban odios y aplausos. De modo que prefirió dejar de recibir amenazas, sobre todo de grupos feministas en su domicilio, y se marchó al otro lado de la costa.

Lo mismo le sucedió al escritor colombiano Fernando Vallejo quien, para tener la libertad de aconsejar el asesinato del presidente de Colombia y acusar a María Auxiliadora de amparar a los peligrosos sicarios de Medellín, tuvo que dejar el país y esconderse en México.

Lea PIEL DE TOPO

sábado, 23 de julio de 2011

CUANDO TRUMAN CAPOTE FUE UN LOLITO

Con esta foto Truman escandalizó al público. Fue la contraportada de la primera edición de Otras voces, otros ámbitos. "Parece decir con los ojos: ven por mí", dijo algún crítico. Y otro más escribió: "Capote se hizo famoso por la foto, no por lo que escribió". Era lo que buscaba Capote: publicidad. Lo cierto es que la foto es tan famosa, como la misma novela. Truman tenía 23 años.

Truman Capote contaba con 23 años cuando salió en primera página de la prestigiosa revista Life, un hecho insólito,pues para entonces el joven aún no publicaba su primer novela Otras Voces, Otros Ámbitos,ni cosechaba los suficientes méritos para ser noticia de portada.

Lea la primera parte: http://www.hojablanca.net/piel-de-topo/cuando-truman-capote-fue-un-lolito/

Truman Capote terminó de escribir Otras Voces, Otros Ámbitos con la ayuda de su novio Newton Arvin. Cuando la prestigiosa editorial Random House la publicó, Truman tenía 23 años y el éxito de la novela fue rotundo.

Lea la segunda parte:
http://www.hojablanca.net/piel-de-topo/cuando-truman-capote-fue-un-lolito-segunda-parte/

sábado, 4 de junio de 2011

RON JEREMY

¿Por qué es tan difícil ser un pornstar?

Ron Jeremy es una de las legendarias estrellas del cine porno gracias a las 1.500 películas que rodó, más de cinco mil horas sexando con docenas de mujeres. Actualmente, aunque está viejo y barrigón, aún graba sus películas en uno de los géneros del porno más populares en la web con la participación de quinceañeras, el Old Man.

Su duradera y larga carrera como actor fue sostenida por otra cosa larga y duradera: 25 centímetros de hombría. Un talento natural y envidiable. Envidiable porque con esa competitividad congénita no hay que ir a la facultad, ni lamberle a los profesores, ni quemarse las pestañas con fórmulas y calculadoras. Lo que digo es que sólo por eso, es envidiable esa dote, sólo por eso. Jeremy tiene una relación simétrica con su herramienta: en sus escenas porno, sostiene una efectiva erección y esa erección lo sostiene a él, le da la comida, la vivienda y una fama legendaria. En la historia moderna, Jeremy es la encarnación viviente de una erección perpetua.

Ron Jeremy tiene un talento rabiosamente escaso, pues Dios no reparte sus más preciados dones a todo el mundo. Porque, a pesar de todo, Dios es sabio. Veamos. A Dios le gusta que nos esforcemos y trabajemos duro, pero la estadística es pasmosa: los hombres con vigas largas son incurablemente holgazanes. El resto, trabajamos como burros. (Una nota aparte: para palear la carencia, el secreto es rasúrese el pubis y lograr un engaño visual).

Hay una estadística asombrosa: un hombre con más de veinte centímetros guardados en la cremallera trabaja menos de cuarenta horas semanales. Es decir, para obligarnos al sacrificio del trabajo, del estudio, del matrimonio, de los hijos, para obligarnos al cultivo de la fuerza de la voluntad, Dios nos condenó con un ristre, sino ridículo, aceptable. Mujeres, saquen sus conclusiones respecto a los hombres que trabajan de 6 am a 8 pm. Lo mismo aplica para los Jefes de oficina: con su intensidad laboral no están engañando a nadie.

Si Dios hubiese sido generoso en la repartición de la percha universal, todos los hombres nos volveríamos amantes incurables y las novias nos perseguirían. La estadística también lo soporta: el tamaño sí importa y sino ¿por qué diablos los vibradores que más se venden en las sexshops son los más largos y gruesos?

La segunda razón que tiene el Todo Poderoso para argumentar su tacañería en asuntos de astas, picas y lanzas es ayudarnos a cumplir el sexto y el noveno mandamiento: no fornicar y no desear la mujer del prójimo. Lo anterior se soporta en otra estadística: los hombres casados se amañan en la casa por miedo a decepcionar a sus amantes. (Según don Héctor Abad y César Londoño: estos dos mandamientos están repetidos, Moisés debió resumirlos en uno solo, pero le dio pereza hacer la tarea y dejó los dos).

La tercera razón para la tacañería divina, es que con si gozáramos con una herramienta de trabajo, como la que tiene Jeremy, la explotaríamos al máximo, como lo ha hecho él. Y no trabajaríamos, por supuesto, y no responderíamos a las obligaciones de Dios. Nos volveríamos pornstar. Ya lo dijo alguno, “todos los hombres tenemos en el interior un actor porno frustrado.” Pero ¿Por qué frustrados? Porque vivir del sexo es tan difícil como vivir de la literatura. Los que no vivimos del sexo, ni de la literatura, vamos a la universidad. En la universidad recordamos el sacrificio, la pena y la crucifixión.

Ahora ¿Por qué es tan difícil llegar a ser porn star? La pregunta es fácil, usted lo sabe. Porque durante los castings, los productores y directores del género sacan un flexímetro y son implacables son sus medidas. Todo hombre quiere ganarse la vida como Jeremy, pero son muy pocos los que pasan esa prueba con el flexímetro. Entonces decidimos estudiar derecho, administración o nos volvemos periodistas.

En Monstruos Invisibles, una novela de Chuck Palahniuk, la protagonista ve a un perro echado en el piso que no para de lamerse el sexo. Entonces le pregunta a su amiga:

-¿Por qué los perros hacen eso?

-Pues, porque pueden -contesta su amiga y concluye- los perros no son como los humanos.

En varias de sus películas, Ron Jeremy ejecuta el mismo truco de los perros. Un truco que no es cuestión de flexibilidad, como la de los caninos, sino de dotación. En conclusión, en caso de que usted sea un hombre, intente algún día copiar el truquito anterior para que compruebe, por experiencia propia, sin necesidad de ir a un casting, por qué Ron Jeremy es una estrella del porno y nosotros no.

jueves, 14 de abril de 2011

EL TUNEL, ERNESTO SÁBATO


Ernesto Sábato es un monstruo de la literatura latinoamericana, 2011 cumple 100 años y MOLESKINE®32 realizó una selección de frases con un propósito: antojar a sus lectores para leerse El túnel y si aceptan el reto, meterle el diente a la novela Sobre héroes y tumbas, un clásico de la literatura latinoamericana.

En un planeta minúsculo, que corre hacia la nada desde millones de años, nacemos en medio de dolores, creemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil.”

"Mi cabeza es un laberinto oscuro. A veces hay como relámpagos que iluminan algunos corredores. Nunca termino de saber por qué hago ciertas cosas".

"La memoria es para mí como la temerosa luz que alumbra un sórdido museo de la vergüenza".

“...y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida.”

Nos sentamos sobre la roca y durante mucho tiempo estuvimos en silencio, oyendo el furioso batir de las olas abajo, sintiendo en nuestros rostros las partículas de espuma que a veces alcanzaban hasta lo alto del acantilado. [...] El mar se había ido transformando en un oscuro monstruo. Pronto, la oscuridad fue total y el rumor de las olas allá abajo adquirió sombría atracción”

"La vida aparece a la luz de este razonamiento como una larga pesadilla, de la que sin embargo uno puede liberarse con la muerte, que seria, así, una especie de despertar. Pero despertar ¿a qué? Esa irresolución de arrojarse a la nada absoluta y eterna me ha detenido en todos los proyectos de suicidio"

Generalmente, esa sensación de estar solo en el mundo aparece mezclada a un orgulloso sentimiento de superioridad: desprecio a los hombres, los veo sucios, feos, incapaces, ávidos, groseros, mezquinos; mi soledad no me asusta, es casi olímpica.”

"...Un sordo deseo de precipitarme sobre ella, y destrozarla con las uñas y apretar su cuello hasta ahogarla, y arrojarla al mar iba creciendo dentro de mí...".

"Por un instante, su mirada se ablandó y pareció ofrecerme un puente, pero sentí que era un puente transitorio y frágil colgado sobre un abismo".

“¿Hasta qué punto se puede decir que la mirada de un ser humano es algo físico?... la mirada es un elemento espiritual”

A veces me pregunto por qué la realidad ha de ser simple. Mi experiencia me ha enseñado que, por el contrario, casi nunca lo es y que cuando hay algo que aparece extraordinariamente claro, una acción que al parecer obedece a una causa sencilla, casi siempre hay debajo móviles más complejos.”

"Pero no sé qué ganará con verme, hago mal a todos los que se me acercan".

"Si alguna vez sospecho que me has engañando, te mataré como a un perro...".

"Maria reconocer mi torpeza y mi crueldad. ¡Cuántas veces esta maldita división de mi conciencia ha sido la culpable de hechos atroces! Mientras que una parte me lleva a tomar una hermosa actitud, la otra denuncia el fraude, la hipocresía y la falsa generosidad; mientras que una me lleva a insultar a un ser humano, la otra se conduele de él y me acusa a mí mismo de lo que denuncio en otros; mientras una me hace ver la belleza del mundo, la otra me enseña la fealdad y la ridiculez de todo sentimiento de felicidad."

"Estábamos en la cama con esa prostituta cuando de pronto se me ocurrió una idea tremenda: la expresión de aquella rumana se parecía a una expresión que había observado alguna vez en María. '¡Puta!', le grité enloquecido, apartándome con asco. Claro que es una puta".

"María y la prostituta han tenido una expresión semejante: la prostituta simulaba placer; María, pues, simulaba placer; María es una prostituta".

"Tenía que dejarme guiar únicamente por la lógica; debía llevar sin temor, hasta las últimas consecuencias, las frases sospechosas, los gestos, los silencios equívocos de María".

"Qué implacable, qué fría, qué inmunda bestia puede haber agazapada en el corazón de la mujer más frágil".


En 1938, cuando sumaba 27 años, Ernesto Sábato era ya un doctor en Física de la Universidad de la Plata en Argentina. Viajó a París y trabajó en el prestigioso laboratorio de los Curie para estudiar la radiación y las partículas materiales que se propagan a través del espacio.

En Francia estuvo en contacto con los surrealistas quienes, menos mal, le torcieron la vida y la visión del mundo. Le enseñaron a adentrarse en los territorios más oscuros del arte apoyándose en el lenguaje del inconsciente y en los métodos del psicoanálisis. El contacto con los surrealistas es vital en la vida de Sábato.


De regreso a su país, dictó cátedra en la universidad Nacional de Buenos Aires y muy pronto se hartó de la ciencia. Renunció y se retiró durante un año para escribir Uno y el universo (1945), una colección de artículos políticos y filosóficos.


Lo que más molesta a Sábato es la moral neutral de la ciencia heredada del siglo XIX. Esta desconfianza en la ciencia le llevó a investigar sobre las posibilidades que ofrecería la literatura para analizar problemas existenciales; el fruto de esa reflexión fue la novela El túnel (1948).

Sinopsis: El narrador describe una historia de amor y muerte en la que muestra la soledad del individuo contemporáneo. A Sábato le interesa reflexionar sobre la locura, comprender el motivo por el cual el protagonista mata a la mujer que ama y que es su única vía de salvación.

viernes, 3 de diciembre de 2010

LA POESÍA DE UN FUSIL AK (QUE NO ES 47)

En el marco de los 20 años del Festival Internacional de Poesía en Medellín, uno de los invitados viajó desde Turkmenistán, un desconocido país en Asia Central. El poeta Ak Welsapar, leyó versos en una de las ciudades con mayores índices de asesinatos en Latinoamérica y el mundo entero.





Un torrencial aguacero está cayendo en el teatro y una chica resiste de pie, cubriéndose con una capa blanca y una sombrilla negra. A sus lados, la imagen se repite: personas, capas, goteras y sombrillas. La localidad recuerda un teatro griego. A pesar del chaparrón, las gradas del Carlos Vieco están infestadas de gente. El público escucha poesía. Son las 3 pm del sábado 17 de Julio, la tarde es gris, y asistimos a la clausura del Festival Internacional de Poesía de Medellín. En la tarima, el poeta termina de leer y levanta su rostro:

―¡Muchas gracias por su resistencia! ―grita, en medio de la ovación― en Medellín, Prometeo robó el fuego.

El público saca las manos de los bolsillos y se las moja para aplaudirlo.

En la tarima, un gran alerón protege a los cien poetas que están sentados y evitan mojarse. Entre ellos hay un turkmeno, tiene 53 años y su pelo ensortijado recuerda al cantante argentino Piero, un Piero sin gafas. Se llama Ak Welsapar. Ak es periodista, poeta y fugitivo político. Turkmenistán, su país natal, está en Asia central y fue parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS. En la década de los 90, Ak fue expulsado de su país a causa de las denuncias que hizo en contra del régimen. La historia de Ak es la historia de la URSS y de Turkmenistán. Sus artículos sobre los grandes problemas ecológicos de su país y la lucha por la libertad de expresión, fueron los motivos parar vetarlo. Viajó a Medellín desde Enköping, una tradicional ciudad escandinava, a 78 kilómetros al oeste de Estocolmo, Suecia, donde vive con su familia hace 16 años. Habla turkmeno, ruso, sueco y muy poco inglés. Sentado entre sus colegas en el teatro, Ak Welsaper respira con calma, sin entender ninguno de los poemas que se traducen al español. Ak tiene nombre de fusil. El AK-47 es uno de los fusiles más famosos de la historia: ha producido matanzas en varios países de África, Europa y América. Más de cincuenta ejércitos regulares lo usan y resulta imposible hacer una estadística de los grupos irregulares, paramilitares y guerrilleros que lo portan. Ahora en Ciudad Juárez, es una de las armas preferidas por los carteles. Cuando Osama Bin Laden aparece en vídeo en las montañas, sostiene un AK-47 como símbolo amenazador. Pero este otro Ak no dispara balas, lee versos. Sentado en el fondo de la tarima junto a otros poetas, Ak Welsapar espera su turno de lectura y mira al público que se baña en la lluvia escuchando poesía.





Hoy el Festival está cumpliendo 20 años y se están celebrando 184 actos, entre lecturas de poemas, cursos, paneles y conciertos. “Lo más difícil de organizar del Festival son los aspectos financieros, ―me escribió Fernando Rendón, director del Festival, en una entrevista por e-mail―, porque el evento es costoso y difícil de comprender para esta sociedad pragmática”. En 2009, el Festival contó con el premio Nobel Wole Soyinka, y a lo largo de estos años han venido Sanguineti, Takahashi, Gelman, Gonzalo Rojas, Pacheco, entre otros. “Al Festival han asistido muchos de los mayores poetas del mundo ―continúa Rendón― pero sobre todo los que no han sentido miedo”.

En el teatro continúa lloviendo, y los poetas que no le tienen miedo a Medellín se turnan para leer. La ciudad tiene fama de ser una de las más peligrosas del mundo. La guerra entre bandas tiene en jaque a las autoridades. Y si bien ha intentado librarse del espanto que dejó Pablo Escobar y su cartel de droga, en el último año la violencia se ha recrudecido. En 2009, a pesar de los 30 mil millones de pesos que el gobierno local invirtió para la reducción de la violencia, los homicidios estuvieron al borde de los 1500. Ahora en Julio, hay festival de poesía en los teatros y masacres en las comunas.

La lluvia no cesa y el público sigue de pie, soportando el agua en los pantalones. Continúa la poesía, los aplausos, el vino, las sombrillas y Ak Welsapar sigue sentado en el fondo de la tarima, rodeado de colegas, sin decir y sin entender palabra.

Lea la crónica en REVISTA CRONOPIOS
VIDEO DE AK EN LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

martes, 30 de noviembre de 2010

EL CLÍTORIS



El siguiente artículo se extrajo del libro ¿Por qué la noche es negra? Del escritor colombiano Julio César Londoño.

El clítoris es un descubrimiento moderno: lo realizó en el siglo XVI Mateo Colón, un médico italiano, y está consignado en el capítulo XVII del libro De re anatomica. Por increíble que parezca, ni Hipócrates ni Avicena ni Fallopio ni Galeno habían advertido la existencia de ese punto, crucial para los destinos de la especie; es decir, amén de miopes, pésimos amantes. La noticia del hallazgo solo vino a ser de conocimiento público, ayer, en 1.996, cuando Federico Andahazi la reveló al mundo en su novela El Anatomista. Como tantos otros, este hallazgo también fue obra del azar. Se produjo un día en que Mateo Colón examinaba los genitales de una paciente, una señora bella, pálida y enferma hasta que los estímulos de la mano del médico, en cuyos dedos latían al tiempo la precisión del cirujano y la levedad del pianista, le volvieron como por milagro los colores a su rostro y la animación a su espléndido cuerpo.

Jorge Edwards me asegura que hay una referencia al clítoris en las Mil y una noches, donde se lo llama púdicamente El enano feliz que mora encima de la concha, pero no logra recordar en que parte. He aplicado los mejores motores de búsqueda a las versiones digitales del libro sin resultado, y estoy por pensar que el dichoso enano no es más que una prueba de la memoria inventiva de Edwards. Pero incluso si lo hallara, sería poco menos que imposible decidir si el pasaje pertenece a las narraciones originales indias y persas o a las interpolaciones que introdujeron en el libro los traductores europeos del siglo XVII en adelante.

Lo cierto es que para la ciencia, el clítoris es un bebé de apenas cinco siglos.

Los responsables de su hipersensibilidad son los diminutos corpúsculos de Meissner; unos receptores nerviosos encerrados en cápsulas en forma de huevo. En el cuerpo humanos hay unos 36.000 corpúsculos por cada centímetro cuadrado de piel lampiña: las palmas, las plantas, el clítoris, el pene, los pezones y la lengua. Son una especie de puntitos G. Su divisa : ¡ Donde hay goce, ahí estamos!.

La tardanza en el descubrimiento obedeció a varios factores: la discreción femenina, la torpeza masculina, la miopía de los sabios y la manera como el muy pícaro se camulfla entre las orlas de los labios vaginales. También influyó la interposición de un velo que todo lo cubría, el tabú de la masturbación, una práctica censurada hasta hoy: el vocablo Pajizo es un adjetivo afrentoso, y la masturbación no es algo que nos llene de orgullo. Si se descubre, demos el caso, que usted se la jala en el computador, queda ante todos como un guiñapo sucio, viscoso y además virtual, que es como decir, inexistente. En realidad, el onanismo on line es sexo seguro y económico, pero eso será tema para otro artículo.

Claro que los buenos sexólogos no se fruncen con el tema. Fernando Calero de la Pava, por ejemplo, saluda así a sus pacientes: Siga, bien pueda, siéntese, por favor. Dígame: usted se masturba?. Si el paciente contesta en forma negativa, Calero comprende de inmediato que está ante un caso grave.

Freud considera el clítoris un pene atrofiado. La definición del profesor vienés nunca les ha simpatizado a las damas, por su supuesto, pero ellas, haciendo gala de su elegancia, no se han rebajado a sugerir jamás que el falo sea un clítoris eolongado, ni una cola delantera, ni nada que menoscabe nuestra masculina dignidad.

Hay varios pueblos africanos y algunos colombianos como los embera chami, indígenas del norte del Valle que practican la infibulación de las menores: les cortan el clítoris a sus niñas con una cuchilla o se los cauterizan con un clavo caliente. La práctica busca quitarles la sensibilidad para que sean fieles cuando se casen, y especialmente para que no se muevan durante el coito, lo que podría precipitar la caída del mundo de las manos del Dios Karabi. Es una costumbre salvaje, claro, pero el temor es justificado: el movimiento de una cadera femenina puede perfectamente alterar la órbita del planeta. Casos se han visto.

En una encuesta realizada para la redacción del Informe Hite se descubrió que el 97% de los norteamericanos ignoraban que las mujeres orinaran por un conducto diferente al de la cópula, A mí, lo reconozco, me sorprendieron ambos datos: el estadístico y el fisiológico.”

Julio César Londoño.- “Por qué es negra la noche”

¿POR QUÉ LA NOCHE ES NEGRA?

Foto: EL ESPECTADOR

La pregunta: “¿Por qué es negra la noche?” A primera vista parece una tontería. Haga el ejercicio y respóndala con sus palabras. ¿Por qué es negra la noche?

Piénselo…

Bien, continuemos. El escritor colombiano Julio César Londoño, acaba de publicar un libro con este título. Se trata de una colección de ensayos bien pensados, bien escritos y muy divertidos.
Julio César Londoño nació en 1953 y ha escrito La ecuación del azar, libro sobre los físicos y el destino, El arte de tachar, comentarios sobre las obras de varios autores latinoamericanos; Sacrificio de dama, libro de cuentos; El cubrimiento de América, biografías de los principales protagonistas del Descubrimiento y la Conquista, y La Biblioteca de Alejandría, ensayos breves sobre la rueda, la gramática, el computador, el azar, el perfume, Dios, etc. Recibió el premio Jorge Isaac de ensayo científico y, en cuento, el Alejo Carpentier, el Carlos Castro Saavedra, y el Juan Rulfo.

En su libro, Londoño recuerda la respuesta a la pregunta ¿Por qué es negra la noche? “Porque la luz de las últimas estrellas aún no ha llegado. Esa es la respuesta que dio Poe y la que aceptan los profesionales”.


Lea la entrevista de EL ESPECTADOR
Vea la entrevista de VIVE.IN

sábado, 7 de agosto de 2010

¿QUÉ DIABLOS ES EL PERIODISMO BORDER?

PERIODISTA AL LÍMITE

Emilio Fernández Cicco, periodista argentino, se convirtió en actor porno y escribió su experiencia para Gatopardo. De sus múltiples experiencias al límite surgió el libro YO FUI UN PORNO STAR, y es una lástima que el libro no se consigua en las librerías de Medellín. Por fortuna, en la web circula el epílogo, donde Cicco explica su particular manera de ver el periodismo.

En este link se puede "meter la puntica". Un breve vistazo.

¿QUÉ DIABLOS ES EL PERIODISMO BORDER?
Por Cicco


Un año atrás, harto del periodismo, de los periodistas de culo pesado, y en particular de mi jefe periodista, inicié una serie de crónicas donde me propuse abordar las historias tomando prestadas técnicas que no pertenecían al periodismo. Tal vez no debería decir “prestadas”, sino emplear el término más exacto: las robaba.

Como en las películas de momias donde el protagonista viaja a Egipto a desenterrar un tesoro faraónico, dejé el periodismo atrás y me dediqué a explorar géneros inhóspitos y a vivir cosas fuera de lo común. Asistí a autopsias forenses, a orgías, me empleé como enterrador, como asistente de boxeo, fui catador sexual, cazador, anfitrión de tangos, nudista. En fin, me divertí.

Al igual que el arqueólogo que regresa con una maldición a cuestas –o no regresa–, yo volví al periodismo siendo otro. Una bestia corrompida que descubrió que la “realidad real”, la “verdad verdadera”, por algún motivo, no entraba en los medios. A partir de entonces, decidí incorporar el hallazgo en mis textos y ver qué ocurría. Y ocurrió lo que tenía que ocurrir: me peleé con infinidad de gente, me llamaron gay, antisemita, drogón, inútil, me dejaron fuera de fiestas y eventos, y en mi revista empezaron a mirarme como al unicornio. Un ser que directamente no existe.

En mayor o menor medida, así fue cómo se inició el border, una forma de narrar los hechos con pautas personales, desprejuiciadas, desencantadas.

Toda definición comienza por decir lo que no es. Bien, el border no es nuevo periodismo. Cuando Tom Wolfe, un dandy que se doctoró en la Universidad de Yale, estableció las bases del “nuevo periodismo”, se nutrió exclusivamente de la literatura, de sus reflexiones mentales, de sus descripciones, de su catarata de diálogos. Si bien Wolfe registró el género en un ensayo de 1975, el nuevo periodismo se inició en los ’60, y confesemos que, excepto que usted crea que Cher sigue siendo una adolescente, ya está un poco viejo. Sin embargo, nadie ha hecho el intento de superarlo.

Cuando Hunter S. Thompson fundó el “periodismo gonzo” en una crónica en primera persona sobre las carreras de caballos en Kentucky, donde se tomaba hasta la humedad de las paredes, daba la impresión de que se venía una verdadera revolución. “Para ser gonzo –describió Thompson, la voz más auténtica de la revista Rolling Stone–, se necesita el talento de un maestro periodista, la mirada de un artista o un fotógrafo, y las bolas bien plantadas de un actor.” Aunque vaga, no era mala definición.

En verdad, Thompson nunca tuvo en claro a qué apuntaba con lo de gonzo, estaba más bien ocupado tomando whisky y disparándole a todo lo que se le cruzaba en su cabaña de Colorado. Hasta que en febrero último tomó el revólver del revés y se voló los sesos. Las enciclopedias, sin embargo, se ocuparon de definir el género por él: “El gonzo es, en esencia, una extensión del nuevo periodismo. Como el punto de vista de Thompson estaba distorsionado por el consumo de drogas y alcohol, la mayor parte de sus crónicas deben ser consideradas como ficción”.

Tanto Wolfe como Hunter, y su camada –Guy Talese, Norman Mailer, Truman Capote–, se basaban en una premisa de William Faulkner: “La mejor ficción –decía-, es más verdadera que cualquier clase de periodismo”. Esto les permitía retocar los hechos para presentar aquello que consideraban el gran sentido de la historia. El motor de su búsqueda era, sobre todo, un motor literario.

El periodismo border tiene, en cambio, un motor informativo. Y está básicamente pensado para hacer cagar en sus pantalones a los popes del periodismo de museo, a los redactores de manual, al periodista lavado, meticuloso, que no escribe adverbios porque le parece que son muy largos, que no escribe adjetivos porque teme ofender a alguien.

El periodista border viola todas estas reglas, salta la frontera y regresa cargado de sustancias ilícitas sorteando la aduana de los editores, intoxicando todo lo que le rodea –el género, su vida–, en pos de una narración auténtica, de primera mano, con olor, con color, con un sentido, con una revelación.

Establecí siete pasos para entender de qué demonios hablamos cuando hablamos de periodismo border. Siete pasos que no lo llevarán al estrellato, ni a la dirección de un medio. Más bien, lo llevarán en dirección al baño y a la ruina. Sin embargo, para el periodista border, el baño y el dormitorio son los ambientes donde ocurren las cosas importantes de la vida, los lugares donde el hombre se muestra tal cual es. Y esa búsqueda es la esencia del género.1) Viva la nota

Por comodidad, el periodista tradicional no vive las cosas, las pregunta o las averigua por internet. De este modo, conoce, pero no sabe. Un error. La premisa del periodista border es: “si puedo vivirlo, ¿para qué quiero que me lo cuenten otros?”. La vivencia otorga autoridad. Siguiendo esta premisa, yo trabajé hasta de actor porno. El porno no sólo da autoridad, además facilita el enganche con las chicas. Sólo ocúpese de que ninguna vea la película. Esto aviva el mito.

2) La técnica serial killer

Hay una tendencia, en especial en la tevé, del periodista canchero que genera reacciones espectaculares para la cámara. No busca descubrir una historia, se concentra en provocar una situación. Un periodista border es precisamente lo contrario: necesita el enmascaramiento de la normalidad para hacer su trabajo. Jeffrey Dahmer era un excelente vecino de Milwaukee hasta que descubrieron que coleccionaba cráneos de una docena de víctimas, y, si le parecían apetecibles, las servía en la cena. En Rostov, Rusia, la mujer del maestro Andrei Chikatilo lo consideraba un padre ejemplar. Pensó que se trataba de un error cuando lo detuvieron por el crimen de 52 personas, la mayoría niños. Cuando estaba de humor, Andrei también se los comía. Vidas ordinarias en mentes retorcidas. Este es el rango de acción del border. Pero, por amor de Dios, deje a los niños en paz.

3) Cruce al humor

Empleo de la situación hipotética con fines cómicos, del chiste que desmitifica el tema tabú, del elemento grotesco que desmantela a la celebridad. El humor es una fuente rica para el periodismo. Al fin de cuentas, todos vamos a morir, qué mejor chiste que ése. Henry Louis Mencken, P.J. O’Rourke y Dave Barry son ejemplos magistrales del cruce entre ambos géneros. Todas sus obras son recomendables, aunque hay poco traducido. Si no tiene dinero suficiente, lea el apartado de “la simulación idiota” y conseguirá, como mínimo, un descuento en librerías por incapacidad mental.

4) Animalización y crimen del personaje

Los seres humanos somos miembros privilegiados de la cadena evolutiva de monos. Perseguimos sus mismos objetivos: queremos más y mejores bananas, queremos monas, y vivimos colgados de una palmera. Hay que tener presentes las tres premisas que mueven a todo hombre en la toma de decisiones: elige lo más barato, elige lo más cómodo, y elige donde haya más chicas.

El periodista border no debe perder de vista la noción de que todos somos animales disfrazados. Conocer la especie que cada entrevistado lleva dentro, facilita las cosas para describirlo. Es necesario tener presente que está hecho de sangre, de huesos, de fibras musculares, de agua, de apetito sexual, de vicios, de ganas de ir al baño. Si olvidó esto, vea La noche de los muertos vivos, de George Romero, o El loco de la motosierra, de Tobbe Hopper. Recuperará la memoria de inmediato.

Por otra parte, recuerde que las celebridades representan siempre todo lo falso y descartable que hay en este mundo. Así que tómese su tiempo, utilice sus mejores habilidades y simplemente fusílelas. No las necesitamos.

5) Sentido de la no pertenencia

Como el border mira y disecciona las cosas como un marciano, no se alista en ningún partido político, no sigue modas, no tiene amigos en el ambiente ni pertenece a ningún movimiento social, artístico o cultural. No lee los diarios excepto para zambullirse en su historia, lo cual le permite un abordaje descontaminado, auténtico, un golpe de lanza que va desde la ignorancia al conocimiento, un viaje de iniciación que todo lector agradece. El border se especializa en la no especialización y sigue una de las premisas de G. I. Gurdjieff, el místico ruso: “No hay nada más imbécil, que un hombre inteligente”.

6) La simulación idiota

Hay un aspecto indefenso en el periodista gráfico que le permite acceder a lugares y a confesiones más íntimas que a un periodista televisivo o a un fotógrafo.

El border se inspira en la estrategia de Columbo, el detective protagonizado por Peter Falk que se hacía pasar por idiota para desenmascarar asesinos –que no se le vaya la mano con la idiotez, sino puede terminar en la política–. Un periodista con espíritu de ingenuo alienta a que el otro se muestre auténtico y con la guardia baja. Por otro lado, alienta también a que lo estafen, así que le recomiendo: lleve poca plata.

7) La mirada en doble sentido y la puesta en escena

Los periodistas tradicionales acostumbran a contar los hechos en una dimensión única. La observación estéril del personaje pitando su cigarrillo, o llevándose el café a la boca –lo interesante será el día que lo beba con la nariz–, es nuevo periodismo mal entendido: un virus como la gripe que convierte las crónicas de medio planeta, literalmente en moco.

El periodista border observa lo que le ocurre al entrevistado siempre y cuando la observación sirva para entenderlo. A la par, observa lo que le ocurre a él mismo, al fotógrafo, lo que sucede a sus espaldas, a su alrededor. Y cuando el personaje habla, lo hace en un marco que le es propio. Por eso, el border busca siempre descubrirlo en su propia casa, el rincón donde todos los objetos hablan de él.

El periodismo border se da en tres planos: el audio de lo que conversa, la visión del entorno donde lo dice, y la percepción de sus intenciones (en Un bárbaro en Asia, Henri Michaux demostró cómo una impresión vale más que mil cifras). Es fundamental, más allá de grabar la conversación, llevar anotador. Esto no sólo le permite apuntar sus observaciones, además, le permite mirarle las piernas a la entrevistada.

Bien, hasta aquí, la síntesis de siete pasos del dogma border. Antes de terminar con esto, salgo a la pizzería, porque los borders, si bien nos cagamos en todo, también paramos de vez en cuando a comer. Ceno, pago, me porto bien. Pido la cuenta, aplasto una mosca, la envuelvo en una servilleta y, de nuevo en casa, se la sirvo a mi planta carnívora.

Ya saben, mi vida normal.





viernes, 30 de julio de 2010

jueves, 29 de julio de 2010

CUANDO TRUMAN FUE UN LOLITO (segunda Entega)

Cuando Truman Capote fue un Lolito.


Truman Capote terminó de escribir Otras Voces, Otros Ámbitos con la ayuda de su novio Newton Arvin. Cuando la prestigiosa editorial Random House la publicó, Truman tenía 23 años y el éxito de la novela fue rotundo. Se imprimieron 10 mil ejemplares que fueron barridas por el público en las librerías. Once editores británicos y tres editores franceses solicitaron comprar los derechos. El primer contrato con la Random House fue por mil doscientos dólares, un adelanto por la primera edición. Una situación sin precedentes para el autor de una primera novela.

Truman fue un GENIO en todo el sentido de la palabra. Escapó a la estadística y es un fenómeno, un evento de difícil probabilidad. Las obras literarias que a lo largo de la historia han derrotado al tiempo, las grandes novelas, han sido escritas durante la edad madura de los escritores. ¿Cuántas novelas del siglo pasado, escritas por menores de 30 años, recordamos hoy? Tal vez el más famoso sea Truman Capote. Con menos de 25 años, había descubierto un estilo propio y una voz única. Con menos de 25 años, ya era famoso y se había ganado un puesto en el ámbito literario estaudinense. ¡Con menos de 25 años!

Luego del éxito que tuvo en EEUU, Truman tuvo que dejar a su querido Newton para viajar a Europa y entrevistarse con las grandes figuras de la literatura inglesa y francesa. En el viejo continente conoció a varias personalidades como Cecil Beaton y E.M. Foster, el novelista vivo a quien Truman más admiraba. También conoció a Albert Camus, con quien aseguró haber tenido una breve relación amorosa. Historia que muchos dudan, teniendo en cuenta que Truman poseía una lengua indisciplinada y larga. Más tarde trabó amistad con Denham Fouts, figura mítica y legendaria de los círculos homosexuales internacionales. Truman inmortalizó a Fouts caracterizándolo en su libro Plegarias Atendidas, a través del personaje llamado Denny, un sujeto adinerado, apuesto y sumamente decepcionado de la vida, que llevó sus últimos días al borde del precipicio. Capote decía que la biografía de Fouts ya había sido escrita por Oscar Wilde: “Denny era Dorian Gray”- escribió Truman.






Truman fotografiado con el amor de su vida: Jack Dunphy, en el puerto de Tanger, Marruecos.
A su regreso a los EEUU, el romance con Newton Arvin llegaba a la recta final. La distancia y las mutuas infidelidades desembocaron en la ruptura. De inmediato, Capote estaba enredado en otra relación. El sustituto de Newton fue alguien totalmente opuesto en casi todos los aspectos. Se llamaba Jack Dunphy. Newton era viejo y anticuado, Jack por el contrario tenía treinta y cuatro años, era vigoroso y bien parecido. Había sido bailarín, aunque su ambición era llegar a ser escritor. Tenía esposa e hijos y Truman, perdidamente enamorado, se encargó de hechizarlo y sacarlo de su hogar. Gracias a esta conquista, el escritor comenzó a llevar el apodo de Truhán Capote. Jack Dunphy fue la pareja más estable que tuvo y convivieron más de 30 años.

Por su parte Newton Arvin obtuvo el National Book Award en 1951, con su biografía sobre Melville. Nunca más tuvo otra relación amorosa y comenzó a coleccionar e intercambiar objetos eróticos con otros pornógrafos (relatos, desnudos y fotografías). Por entonces, la posesión de semejante material era ilegal y peligrosa. En septiembre de 1960, basándose en la información recibida por las librerías que vendían pornografía, la policía allanó su casa y encontró más de mil pruebas. Newton, que fue una persona elegante y respetada en el Smith College donde enseñaba, fue arrestado, humillado y acusado de indecente y pornógrafo. Para su defensa legal, Truman le puso a la orden un dinero ahorrado. Newton no fue a la carcel gracias a su propia cobardía. Convertido en delator, le dio a la policía nombres de por lo menos otros quince coleccionistas, incluyendo a dos colegas de la facultad.

Newton renunció al Smith College y más adelante, con 63 años, se le descubrió un cáncer. Truman habló con él poco antes de que murir. Para entonces, Capote ya no era el lolito que acompañaba a su viejo amante. Ya había publicado la colección de cuentos Un árbol de noche, la obra de teatro El arpa de hierba, su reportaje en Rusia: Se oyen las musas y la novela Desayuno en Tiffany's. En 1.963 Truman Capote era un escritor de culto y trabajaba en las llanuras de Kansas, reconstruyendo el salvaje asesinato de la familia Clutter, para escribir lo que sería su gran novela de non ficcion: A sangre fría. Ese mismo año murió Newton Arvin.

jueves, 8 de julio de 2010

LOS PEORES PROFESORES


En el bachillerato están los peores profesores. En décimo grado tuvimos al Bruto, un tipo cachetón, con bigote y barriga, que enseñaba trigonometría. Se ganó el apodo porque, luego de atiborrar el tablero con un sartal de ecuaciones, sus respuestas no coincidían con las que suministraba el libro de texto. De modo que para localizar su error, se veía obligado a repasar el enjambre de números, mientras nosotros, sentados en los pupitres, aprovechábamos la pausa para reírnos mirando revistas de porno.

Para seguir leyendo: http://blog.revistacronopio.com/?p=439

viernes, 2 de julio de 2010

TRUMAN CAPOTE FUE UN LOLITO

A Sangre Fría es la novela que hizo famoso a Truman Capote, también es la más aburridora de toda su excelente literatura. En la foto con Perry Smith, uno de los protagonistas de la historia.


Truman Capote no había publicado su primer novela Otras Voces, Otros Ámbitos cuando salió en la portada de la revista Life en 1.947. Varios contemporáneos opinaban que era un pseudoescritor, oportunista y trepador. Sin duda, estos comentarios eran motivados por la rivalidad y la envidia, pero también disparaban sin escrúpulo en contra del romance que Capote tuvo por ese entonces con Newton Arvin, uno de los críticos literarios más importantes de EEUU en el siglo pasado.

Newton Arvin fue el primer novio oficial que tuvo Capote. Arvin se doctoró en Harvard con la máxima calificación, escribió las más autorizadas biografías de Whitman y Melville, ganando con esta última el National Book Award de 1.951, uno de los premios más prestigiosos en las letras norteamericanas. Luego de graduarse en Harvard, fue profesor en el Smith College por 38 años. Newton Arvin era un homosexual profundamente avergonzado, e intentó camuflarse contrayendo matrimonio con una alumna a los 32 años. Su matrimonio fue un fiasco y muy pronto se divorció. Fuera de sus libros no se hallaba, e intentó suicidarse por lo menos tres veces.

Con casi cincuenta años, Arvin visita con frecuencia la colonia de Yaddo, un asentamiento campestre de artistas y escritores. En Yaddo, los participantes seguían una estricta rutina. En la mañana y las primeras horas de la tarde era prohibido salir de los cuartos. Cada participante del retiro debía concentraba con disciplina en su trabajo. Sólo hasta la hora de la cena, podían hacer vida social.

Corría el mes de Junio de 1.946, cuando Truman Capote estaba desesperado en su casa en NY porque no lograba dar término a Otras voces, Otros ámbitos. Para lograr concentrarse y a la vez evitar las peleas con su madre alcohólica, dormía durante las horas del día y en la noche, cuando todos estaban dormidos, escribía sentado en la cama de su cuarto. En este difícil periodo productivo es invitado a participar de una estadía en Yaddo. Para Capote fue un grandioso regalo. Por fin, podía tener el espacio y el tiempo para terminar su novela. Fue allí donde conocería a su primer amor.

Sometiéndose al horario de Yaddo con tanta determinación como los demás, Truman escribía como un poseso. Durante las otras horas, las de ocio, Truman se convirtió, como cabía de esperar, en el centro de atención. -En la película TRUMAN CAPOTE (2005) del director Benet Miller, se puede apreciar el buen humor que siempre tuvo Truman-. En Yaddo, ocurrió lo mismo. Fue el líder del entretenimiento con su conversación, sus ocurrencias, sus burlas y payasadas.


Truman trabajando en su primer novela en su alcoba en Yaddo


En la tranquilidad de la colonia, Newton Arvin también quedó seducido por su encanto. Truman tenía 22 años y Newton 46. Gerald Clarke, el más documentado biógrafo de Capote, cita la carta donde Newton Arvin le comenta a un amigo las sensaciones de la primera vez que hizo el amor con Truman: “No puedo reprimir el deseo de decirte, ¾escribió Newton¾ y decírtelo solo a ti, cuan mágicamente los poderes de la naturaleza se concitaron de manera tan plena para propiciar esa Cosa, ese medium, que no cabe esperar más que una o dos veces a lo largo de toda mi vida.” Y a su vez, Clarke cita a Capote: “Newton era una persona encantadora, era como un prisma al que uno podía estar dándole vueltas en cualquier sentido sin que dejasen de aparecer los más hermosos colores”. Con tales sentimientos, no fue necesario cortejo alguno y durante el mes siguiente los nuevos amantes disfrutaron del equivalente a una luna de miel.

En vista de que Newton no había leído ninguno de los relatos de Truman, enseguida se aplicó a ello en Yaddo. Fue así como leyó: Un árbol de Noche, Miriam y La jarra de Plata, cuentos con los que Capote ganó fama en el circuito intelectual Neoyorkino. Newton le escribió: “Te respeto enormemente por escribirlos. Son estupendos, aterradores, y puros y tiernos.”

Al finalizar el mes de Julio, Truman tuvo que dejar la colonia y volver a los tormentos de su casa para escribir un encargo de la revista Harper´s Bazaar. En adelante siguió el romance, los encuentros los fines de semana, los anhelos y las cartas.

Para Newton, que había tenido otros romances con hombres más jóvenes, ninguno le había afectado tanto como Truman, quien le hacía sentirse más joven. Y para Truman, Newton fue el cincel que terminó de pulir su arte. Newton, que lo había leído todo, era el mejor guía. De nuevo el infalible timón de Truman lo había llevado hacia la persona que más podía ayudarle en el momento que más lo necesitaba. Bromeando acerca de Newton, Truman dijo en una ocasión: “Lee griego durante el desayuno”. Y no bromeaba cuando reconocía: “Newton es mi Harvard”. No es gratuito que un libro tan importante en la literatura universal, como Otras Voces, Otros Ámbitos, en la primera hoja esté una dedicatoria: A NEWTON ARVIN.


Con esta foto Truman escandalizó a los críticos y al público en general. Fue la contraportada de la primer edición de Otras voces, otros ámbitos. "Parece decir con los ojos: ven por mí", dijo algún crítico de la época. Y otro más escribió: "Capote se hizo famoso por la foto, no por lo que escribió". Era lo que buscaba Capote: publicidad. Lo cierto es que la foto es tan famosa, como la misma novela. Truman tenía 23 años.


A lo largo de su romance, Truman asistió a las clases de Arvin, se sentaba en las últimas filas, y comenzó a leer a Proust y a los clásicos americanos del siglo XIX. A Newton le enorgullecía ser su guía y, lejos de sentirse utilizado, ansiaba transmitir tantos conocimientos como podía.

Por otro lado, Newton siguió sintiendo su complejo de culpabilidad por ser homosexual y se sentía incómodo con Truman cuando había gente. Sin embargo, Truman le pedía que fuera más abierto y no perdía oportunidad para actuar con malicia y cada que podía le cogía la mano.

Finalmente, Newton decidió quitarse el disfraz, por lo menos con unos cuantos amigos y presento a su joven amante a varios notables del estamento literario. Por entonces Truman escribió: “Creo que para aquella gente yo debía de parecer algo así como un Lolito."


Truman Capote terminó de escribir Otras Voces, Otros Ámbitos con la ayuda de Newton. Cuando la prestigiosa editorial Random House la publicó, Truman tenía 23 años y el éxito de la novela fue rotundo. Se imprimieron 10 mil ejemplares que fueron barridas por el público en las librerías. Once editores británicos y tres editores franceses solicitaron comprar los derechos. El primer contrato con la Random House fue por mil doscientos dólares, un adelanto por la primera edición. Una situación sin precedentes para el autor de una primera novela.


Truman fue un GENIO en todo el sentido de la palabra. Escapó a la estadística, es un fenómeno, un evento de difícil probabilidad. Las obras literarias que a lo largo de la historia han derrotado al tiempo, las grandes novelas, han sido escritas durante la edad madura de los escritores. ¿Cuántas novelas del siglo pasado, escritas por menores de 30 años, recordamos hoy? Tal vez el más famoso sea Truman Capote. Con menos de 25 años, había descubierto un estilo propio y una voz única. Con menos de 25 años, ya era famoso y se había ganado un puesto en el ámbito literario estadounidense. ¡Con menos de 25 años!


Luego del éxito que tuvo en EEUU, Truman tuvo que dejar a su querido Newton
para viajar a Europa y entrevistarse con las grandes figuras de la literatura inglesa y francesa. En el viejo continente conoció a varias personalidades como Cecil Beaton y E.M. Foster, el novelista vivo a quien Truman más admiraba. También conoció a Albert Camus, con quien aseguró haber tenido una breve relación amorosa. Historia que muchos dudan, sabiendo lo larga que era su lengua. Más tarde trabó amistad con Denham Fouts, figura mítica y legendaria de los círculos homosexuales internacionales. Truman inmortalizó a Fouts caracterizándolo en su libro Plegarias Atendidas, a través del personaje llamado Denny, un sujeto adinerado, apuesto y sumamente decepcionado de la vida, que llevó sus últimos días al borde del precipicio. Capote decía que la biografía de Fouts ya había sido escrita por Oscar Wilde: “Denny era Dorian Gray”- escribió Truman.


A su regreso a los EEUU, el romance con Newton Arvin
llegaba a la recta final. La distancia y las mutuas infidelidades desembocaron en la ruptura. De inmediato, Capote estaba enredado en otra relación. El sustituto de Newton fue alguien totalmente opuesto en casi todos los aspectos. Se llamaba Jack Dunphy. Newton era viejo y anticuado, Jack por el contrario tenía treinta y cuatro años, era vigoroso y bien parecido. Había sido bailarín, aunque su ambición era llegar a ser escritor. Tenía esposa e hijos y Truman, perdidamente enamorado, se encargó de hechizarlo y sacarlo de su hogar. Gracias a esta conquista, el escritor comenzó a llevar el apodo de Truhán Capote. Jack Dunphy fue la pareja más estable que tuvo y convivieron más de 30 años.

Por su parte Newton Arvin obtuvo el National Book Award en 1951, con su biografía sobre Melville. Nunca más tuvo otra relación amorosa y comenzó a coleccionar e intercambiar objetos eróticos (relatos, desnudos y fotografías pornográficas). Por entonces, la posesión de semejante material era ilegal y peligrosa. En septiembre de 1960, basándose en la información recibida por las librerías que vendían pornografía, la policía allanó su casa y encontró más de mil pruebas. Newton, que fue una persona elegante y respetada en el Smith College donde enseñaba, fue arrestado, humillado y acusado de indecente y pornógrafo. Para su defensa legal, Truman le puso a la orden un dinero ahorrado. Lo que salvo a Newton de ir a la cárcel fue su propia cobardía. Convertido en delator, le dio a la policía nombres de por lo menos otros quince coleccionistas de pornografía, incluyendo a dos colegas de la facultad.

Newton renunció al Smith College y más adelante, con 63 años, se le descubrió un cáncer. Truman habló con él poco antes de morir. Para entonces, Capote ya no era el lolito que acompañaba a su viejo amante. Ya había publicado la colección de cuentos Un árbol de noche, la obra de teatro El arpa de hierba, su reportaje en Rusia: Se oyen las musas y la novela Desayuno en Tiffany’s. En 1963 Truman Capote era un escritor de culto y trabajaba en las llanuras de Kansas, reconstruyendo el salvaje asesinato de la familia Clutter, para escribir lo que sería su gran novela de non ficcion: A sangre fría. Ese mismo año murió Newton Arvin.


OTRO ENLACES DE MOLESKIN 32 CON TRUMAN CAPOTE

Recomendado desde la biblioteca La Floresta

   Por acá el recomendado: https://www.youtube.com/watch?v=2M4bWEU6SwQ

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