viernes, 19 de marzo de 2010

TRUMAN CAPOTE Y GAY TALESE

Truman Capote con 25 años

Gay Talese with his wife, Nan (right), and daughter, Pamela, 1992.

En el prefacio de su libro Música Para Camaleones, Truman Capote dijo que “la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero es sutil, pero brutal”. Para el caso un ejemplo: el periodista Gay Talese sabe escribir muy bien, pero está lejos de Truman Capote, que es un artista.
La literatura no es mera redacción, como puede llegar a ser el periodismo. Oscar Wilde dijo alguna vez que el periodismo era ilegible y la literatura no se lee. Anota Wilde lo superficial que resultan los datos duros y reales del periodismo, poniendo en un nivel superior al sentimiento, porque la literatura no se lee, sino que se siente. En ella, aparte de la historia, de la anécdota, hay un sentimiento, una emoción. Para encontrar esa emoción se necesita un lenguaje, un tono acorde con ese sentimiento. Esa es la diferencia entre el periodismo narrativo y los cuentos. Aunque en el periodismo narrativo, hay ciertas técnicas que simulan la literatura, los efectos que se buscan son distintos. En el Periodismo Narrativo se busca, sobre todo, entender el personaje o el suceso. Parece más sencillo. Porque, por el otro lado, para lograr los efectos de la literatura en el tono, en la musicalidad de la prosa, se necesita una maestría, que parece demasiado extraña, donde más que el suceso, encierra además esa cosa misteriosa que han llamado "la voz".
La anécdota sirve a estos dos géneros, pero ella misma no se basta. Una anécdota así no más, no vale la pena. Si detrás hay una investigación que muestre un mundo a sus espaldas, que explique un fenómeno o al menos ayude a entenderlo, esa anécdota servirá para una crónica.
Ahora, la literatura también se alimenta de la anécdota, pero hay además hay otros requerimientos aparte de la investigación, de los datos duros, un asunto en el lenguaje que lo diferencia. Yo lo entiendo cuando leo a Capote junto con Talese. Talese es un mero reportero. Capote es un artista. Talese recoge datos y los vacía en forma impecable, pero Capote además de ello le agrega a su escritura un manto personal. Esa creo que es la mayor diferencia entre estos dos escritores. Capote se mete en la historia, opina, divaga y esa intromisión forma la brecha, la diferencia entre ambos.
No es gratuito que Capote haya escrito novelas, y Talese no.

Lea la historia del primer novio de Truman. Cuando Truman fue un lolito.

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