miércoles, 15 de septiembre de 2010

PORNO A LA SALIDA DE MISA

Boyacá es la calle del porno en Medellín. Ubicada en el lateral de la iglesia de la Candelaria y desembocando en el Parque de Berrío, Boyacá es un enjambre peatonal y un mercado callejero de ropa, zapatos, lociones, libros, aparatos eléctricos y un resto de cachivaches. Pero la mayor oferta, y la mayor demanda, es de pornografía: los viernes y sábados hay más de 25 ventas improvisadas de películas. Todas ellas son copias ilegales en DVD. Con feligreses que salen de misa y pornógrafos ojeando traseros, Boyacá es una calle donde el porno y los rezos son parte de un mismo rito.


Boyacá: Lateral de la iglesia de la Candelaria.
Como muchas otras calles de América Latina, esta tiene nombre de batalla independentista. En Boyacá, Simón Bolívar derrotó definitivamente al ejército español en el norte de Suramérica. El Perú se liberó de los españoles en la batalla de las pampas de Junín. En la actualidad en Medellín, el paseo Junín es un boulevard que cruza la calle 53, llamada Maracaibo, como la ciudad venezolana.

En uno de los puestos de películas, un señor de bigote y buena barriga me entrega un cerro de carátulas para que pueda verlas con mis propias manos: sexo duro, jovencitas, anal, maduras, gays, pre-natal, pies, faldas, piernas, profesoras y enfermeras.

“Gracias” le digo al gordinflón y devuelvo el paquete. Voy a otro puesto: inter-raciales, porno famosas, aficionadas, masajes, peli-negras, peli-rojas, eyaculaciones faciales, gordas, flacas y tetonas. Los géneros del porno son bastante amplios.

Una copia cuesta 3 mil pesos, menos de dos dólares.

De pie, en las paredes de la iglesia de la Candelaria, los vendedores sostienen en los brazos docenes de películas o improvisan en la calle una tabla donde exhiben las caratulas con vergas gigantes y nalgas redondas.

La venta de estas películas está prohibida por ser copias sin pagos de derechos y por ello los vendedores deben estar a cuatro ojos con los policías. Si llegan a detenerlos, les incautan el material.

Quiero ojear otras carátulas pero mejor ingreso a la iglesia de la Candelaria.

En el atrio hay un viejo sucio, como recién salido de una alcantarilla, pidiendo limosna. Es pelilargo, mugriento, y flaco. Tiene las encías peladas y no tiene camisa ni zapatos. Su única prenda de vestir es una roñosa pantaloneta. Levanta la mano y pide una moneda con el rostro desgraciado.

Al entrar a la iglesia, el cambio se siente de inmediato: afuera el bullicio, adentro la calma. Se escucha el sermón. Las palabras del cura retumban y hacen eco en la bóveda del cielo raso. El ambiente es solemne. En las paredes hay bustos religiosos. La Virgen de la Candelaria, es una virgen negra, como es negro el niño Jesús que sostiene en los brazos. Un Jesús negro y churrusco, un desliz en el racismo romano.

En la cámara del sur está Jesús crucificado, un Jesús idéntico al miserable sujeto de la entrada: pelo largo, cuerpo flaco y sucio. Este Jesús es un mendigo del Parque de Berrío clavado en una cruz.

Mientras tanto, el cura sigue dando su monserga: conferencia con sabiduría sobre la vida familiar y el matrimonio. Parece un ciego hablando de la luna llena, toneladas de información sin saber absolutamente nada. Prefiero seguir ojeando porno.

A la salida de la iglesia está Jesucristo mugroso pidiendo limosna.

Boyacá en la tranquila mañana de un domingo.

Atrio de la Candelaria
En nuestra ciudad, la educación sexual ha sido manipulada por la iglesia católica tiñendo de prohibiciones y censuras la naturaleza del cuerpo. Las mujeres “bien” del barrio Boston llegaban vírgenes al matrimonio. Ya casadas, en las confesiones, consultaban al cura sobre asuntos del sexo. La calentura que sentía el cura escuchando estas historias era tremenda. Cuando las señoras tenían sexo con el marido, se tapaban el cuerpo con una sábana con un huequito. En el pasado se le llamó Putaísmo a todo acto sexual por fuera del matrimonio. Pero también era considerada puta, aquella mujer que tenía sexo con su marido cambiando de posiciones y divirtiéndose, sin esperar la procreación.

En otra iglesia del centro de Medellín, en el atrio de la iglesia de la Veracruz, trabajan las putas más viejas de la ciudad. Son señoras de 50 y 60 años que ejercen la prostitución. Como decía Eduardo Escobar, “Todas las putas son católicas y van al infierno de los poetas”.



Ojeando las novedades de Jairo, un muchacho que trabaja vendiendo porno en la puerta de la Iglesia de la Candelaria, veo un señor a punto de salir de misa. Es calvo. Antes de salir de la iglesia, gira hacia el púlpito y se echa una bendición, inclinándose. Luego camina en nuestra dirección. Esquiva varios peatones y pasa por mi lado. En un reflejo, el señor baja la mirada y los ojos se clavan en una carátula de Jairo. Queda impresionado con un culo enorme. No puede quitar los ojos de la foto que lo tiene embrujado. Entonces Jairo lo aborda. Le pone en las manos varias carátulas de jovencitas desnudas. Jairo sabe que las películas de niñas follando, vuelven locos a los más viejos. El calvo, con las carátulas en las manos, se avergüenza, y con embarazo devuelve el paquete y camina ahora con más afán.

―No importa ―me dice Jairo―, un día cualquiera, cuando salga de misa, me compra un DVD.






14 comentarios:

Andrés V. Múnera dijo...

jajajaa me gusto mucho la crónica, me distrae leer en la mañana! me gusto mucho la parte que decís que el cura dando su sermón acerca del matrimonio y la familia, parece un ciego hablando de la luna, ajajajjaaa! me deiverti bastante!

almajo dijo...

JEJEJEJEJE, muchas gracias por el viaje!!!! La mente con la imaginación y esta crónica lo llevan a uno hasta el mismo hecho concreto o definido con análisis, comparaciones eimágenes que nuestro juicio a preconcebido por vivencias propias ( juicio que debería ser libre de conceptos) y sacamos conclusiones. QUE MAGIA!!!!!!

EDUARDO ARIAS dijo...

Maracaibo también fue una batalla. El centro de Medellín es un compendio de historia patria muy completo. Al menos de la gesta de la independencia.
Muy muy bacao el blog. Me gusta mucho lo que escriben y como lo escriben.

EDUARDO ARIAS dijo...

Bacao no. Bacano.

Andres Urrego dijo...

Andres super... super....


Andres Urrego

fernando Lopez dijo...

La religion ha sido un desastre, pero lo bueno es que gracias a ella podemos sentir aùn la terrible atracción de unos senos palpitantes al aire. Sin la censura religiosa, seriamos como indios de amazonas, incensibles a la desnudez.

Andrés Delgado dijo...

Eduardo, así es. Entre otras, están las calles: Cundinamarca, Ayacucho, Carabobo, Maracaibo, Boyacá, Sucre, Caracas, Perú, Bolivia, Argentina, Maturín, y por supuesto Bolívar. Todas ellas haciendo referencia a hechos independentistas.

C Gonzalez dijo...

Hola Andrés, cordial saludo.

Tres cositas por comentar; ojalá hubieras sido un poco más imparcial al crear esta entrada... sin embargo espero tener un día de estos el coraje suficiente para arrasar con palos todos estos estantes a la salida del Templo Santo, todos tenemos derecho a exigir respeto, como cuando a veces las señoras echan a algún "mugroso" de la fachada de su casa o negocio... sea este depronto el papel de tu mamá o la mía... vaya uno a saber!...en fin, así como Jesús en el templo... no echó al "mugroso", sino a quienes habían hecho del Templo un mercado... un negocio...

Tenaz que la gente se avergüence de sus gustos.... si les gusta el porno, que lo admitan! Y si les gusta la Iglesia, también! En su época, Jesús fue criticado por "cínico", pero nunca por hipócrita.

Espero leer de tu blog algún día, un artículo donde hables del verdadero mugre... ese que muchos llevamos dentro... que no se ve, que sea un poco más de denuncia, reclamo y contraste, que de señalamiento o burla a la Iglesia que nos vio nacer. Por favor tómale la foto a un sacerdote, policía, padre de familia o profesor comprando una película de estas... me la mandas para enviarla a la arquidiócesis, al comando central, a Profamilia, o al Ministerio de Educación, según corresponda, para ver a quién le importa sacar a un depravado/delincuente más de cualquiera de las instituciones que estos individuos representan. Si tienes tiempo y me haces ese favor, gacias por tu interés.

Dios te bendiga.

Sebastian dijo...

Hola, hice todo lo posible para dejar a la vista un comentario decente pero ante la grandiosa critica del señor Gonzales, no tengo nada mas que decir.

Me parece demaciado antietico para una persona supuestamente religiosa que deberia tener algo de humano y que haga la peticion que hizo.
Es una contradiccion muy grande, pedir lo que el esta diciendo, ya que dice que cada uno debe reconocer lo que es.
Pero critica a las personas de vender pornografia frente al templo de DICTADURA medieval, que hasta ahora ha sido la organizacion ilegal mas corrupta de todos los tiempos.
Nadie debe meterse en la vida de las demas personas, no entiendo el porque el Mr. gonzales dice que desea que Andres le pase unas fotos de gente comprando porno; porque no las toma el mismo que es quien esta interesado en destruir la vida privada de alguien que desea divertirse en la casa frente al televisor con un colchon lleno de hijos, para despues presentarla ante la corte suprema de justicia y ver a quien le importa el caso, mejor dicho, deberia contratar al DAS para darse cuenta de quien compra pornografia en colombia para demandarlo.




Ahora, para continuar, me parece exelente el texto, me hizo vivir el discurso palabra por palabra, escibes muy bien, me rei mucho cuando estabas hablando del calvo comprando porno y acabando de salir de la iglesia.

Agustin Sosa dijo...

Bien, me gustó mucho lo que estás señalando

Monique dijo...

Sería bueno, y tal vez hasta peligroso, que todos fuéramos consecuentes con lo que pensamos. Esa doble moral, esa hipocresía parroquiana me hace hervir la sangre. Esos son los primeros que tiran la piedra.
Muy divertido tu artículo. También me gustó la parte del cura, como ciego hablando de la luna. ¿Qué se creen, ah? Ja, ja.
Un abrazo, primoroso.

Sebasyian dijo...

Otro Sebastián...

Me gusta...

Maria Renne dijo...

Me gusto muchisimo tu entrada en serio con el relato y las fotos haces volar la imaginacion.
Esperare mas historias tuyas ;)

Anónimo dijo...

Andrés Delgado. Merodeando una foto del Pedro Justo en el facebook llegué hasta acá. Mi recuerdo de vos es bastante tenue. Igual, llegué al colegio apenas para cursar décimo grado. A pesar de todo, tu escritura estimulante da pie para enviarte un saludo y para decir a llena voz, cuando me tope con tus líneas en un papel, "Sí, yo lo conozco, Andrés, claro, estudio conmigo", con timbre de chicaneo. Un saludo viejo. Fabio Andrés Hurtado.

BALLESTEROS

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