jueves, 28 de enero de 2016

Un corazón roto



Gabriel es un cantante de rock, que viste botas, jeans, chaleco y sombrero vaquero. Canta las mejores baladas de despecho de Poison y Bon Jovi. Lleva colgado en el cuello una cajita. En ella lleva trozos de vidrio roto. Es su corazón, que una bandida le hizo pedacitos con puntazos de sus tacones.

El hombre tiene una voz del putas. Tiempla la garganta, arremete contra el micrófono y uno siente en los pelitos de los brazos lo que el hombre canta. A diferencia de Santiago, que todavía vive en la casa de la mamá, tiene una voz excelente, pero todavía no le han dado taconazos en el corazón.

Un día le pregunté a Luisa:

―¿Y por eso no es capaz de arrugar la cara cantando como el vaquero?

―Sí, querido ―me contestó―, por eso. Hay que esperar a que unos tacones con medias de mallas le machuquen al corazón para que entienda que un corazón roto canta mucho mejor.

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BALLESTEROS

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