domingo, 27 de junio de 2010

CALAMARO CULO BLANDO, Andrés Calamaro en Medellín

Nuevo look de Andrés Calamaro

Andrés Calamaro es el borracho y el poeta que todos hubiéramos querido ser. Un borracho talentoso, divertido y romántico, al mejor estilo Andrés Calamaro.

El talento de Calamaro se forjó y se consolidó en los meandros de dos disciplinas. La disciplina musical y callejera. La disciplina musical se comprueba con la cantidad de excelente material que ha grabado, pues en su discografía tiene más de 200 temas. Esa cantidad es alegremente alarmante. Parece que el tipo tiene contratada una banda de duendes que le trabaja cada noche a estricto ritmo. Además están las otras docenas de canciones que aún no conocen la luz pública. Calamaro lo confiesa cuando habla de su archivo: “podría seguir descubriendo cosas que ni yo mismo recuerdo”.

Aún así, no es suficiente con sentarse a ensayar y componer diariamente. Y allí está el componente callejero. Para llegar a ese nivel poético y musical hay que andar la noche, fumarse, al menos, tres porros diarios, emborracharse dos o tres veces por semana, meter cuanta droga se oferte en los callejones y tener en la listica de conquistas actuales el nombre de varias chicas. Incluso, esa sinceridad con su tendencia al disparate, le dejó un problema legal por la canción “loco”, en la que Andrés dice fumarse un “porrito”.


Enrique Symns, mítico periodista de los bajos fondos argentinos, comenta los conciertos de Andrés Calamaro en los bares de mala muerte y cuchitriles de Buenos Aires. En una de estas historias narra la llegada de la revista Rolling Stone a la Argentina. Para entonces ya en el medio musical existía un precario movimiento periodístico que reporteaba y comentaba la escena rockera y underground. Symns, con su perfil contestatario capitaneaba esa movida periodística desde la dirección de su revista Cerdos y Peces. De modo que la llegada del monstruo editorial gringo sería la estocada final para esas incipientes publicaciones alternativas. La Rolling Stone, para entrar en los círculos y sobornar cerebros, organizó una fiesta a la que invitó músicos, artistas, fotógrafos y periodistas. Andrés Calamaro estuvo allí sentado y bebiendo. Symns también fue a la recepción, sin estar invitado, saboteando la escena y esnifando una que otra línea. Cuando Calamaro subió al escenario, Symns se acercó a las tablas y le recordó a Calamaro, mientras estaba tocando, que él no era ningún rocker, que era un colaborador insensato de aquella plaga que se avecinaba.

―Calamaro, mentiroso… culo blando― le gritó Symns y le hizo el gesto de fucking.

Andrés, impecable, con una mueca oculta de dolor, contestó simplemente:

―Aquí está Symns que tampoco sabe como tampoco sé yo qué estamos haciendo todos aquí…

Andrés Calamaro estará en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín el 7 de Junio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola, yo tampoco sé cómo llegué a esta nota. Te comento un detalle... el juicio no se lo hicieron por la letra de "Loco", sino porque en un recital dijo: "Que linda noche para fumarse un porrito". Por esta frase, aunque parezca increíble, le hicieron juicio por apología de las drogas. Saludos desde Argentina
guido

andres dijo...

Ok,Guido, tendré que corregir la nota.
Gracias

BALLESTEROS

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